sábado, 16 de agosto de 2008

Allá en la Tierra de Nunca Jamás.

Thursday, July 20, 2006







Allá en el país de Nunca Jamás todos somos niños. Nadie envejece... Existen personajes de fantasía, y podemos volar. El juego es eterno y la magia es gratis!. Allá en el país de Nunca Jamás deben conocer al Principito, de seguro él se toma una leche caliente junto a Peter Pan y Campanita. Allá en la país de Nunca Jamás dejé mi alma atada a una estrella que ahora está clamando por mí. Me gustaría poder terminar mis labores acá y simplemente partir en busca de ella... Pero la vida acá en la tierra es tan difícil para el ser humano... Sí, quizás la vida sea una guerra. Venimos acá a pagar nuestros karmas de vidas pasadas una y otra y otra vez, ¿Para que? ¿Se libera realmente nuestra alma despues de eso? ¿Es acaso la Tierra de Nunca Jamás el paraíso prometido? No lo sé, pero no lo consivo de otra forma. La vida, necesariamente, nos golpea de modo tal que nos alejamos de nosotros mismos para transformarnos en un objeto del sistema, eso incluye todo aquel canon posible que se pueda tejer sobre ti, desde que naces. Necesariamente debes pasar un aproximado de 18 años de tu vida atado a una institución que pueda aportarte una base que servirá en tu futuro. ¿Para que? Para trabajar. ¿Y para que trabajamos? ¿Para llevar dinero a la casa o para que este mundo siga girando? Es la conciencia estructural de la mente humana que nos conduce a asociar a las personas con su oficio. [ - Bueno, ¿y tú que haces? - No, yo trabajo/estudio ] Porque no mejor responder...Yo? Yo trato día a día de ser una mejor persona, me levanto en las mañanas disfrutando de la luz que entra por mi ventana, aprovecho el día al máximo con mis seres queridos, y me duermo tranquilo porque me siento felíz de estar vivo. Conosco un par (Literalmente, UN PAR) de personas en el mundo que aun conservan el alma de un niño...que se sacan la mierda trabajando en el día, que son excelentes en lo que hacen, pero no es su vida!, que llegan a casa a disfrutar lo que tienen, que se entregan al momento, que son arte y que son amor. Y eso vale. Porque al mirarlos siento una gran admiración y un orgullo enorme de que sean parte de mí. Yo quiero eso, quiero ser un adulto sin perder la magia. Quiero crecer!!!!!!!! Por fin siento que quiero crecer, pero es tan díficil. Sólo se que nunca dejaré que la luz se vaya de mí, ni que el juego deje de bailar conmigo. Es lo que me tiene danzando entre el cielo y la tierra, y honestamente, no quiero despegarme de ahí.

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El legado de la Luna

Monday, July 10, 2006

Me sorprendí ayer escuchando a Fernando Ubiergo decir en una nota lo mucho que lo cautivaba ver en la gente a héroes anónimos que deambulan por la vida pasando desapercibidos entre la multitud.

La gran mayoría está cagao de la mente, la gran mayoría son seres incomprendidos socialmente y difícilmente aceptados. La gran mayoría termina en un cajón por voluntad propia sin que nadie note su paso por el mundo hasta que quizás algún otro loco lo resucite casi mitologicamente y lo transforme en un hito.

Pero existe otro grupo de personas que poco a poco, piedra tras piedra, construye algo y logra dar un vuelco al destino. Esta clase de personas son luz en todos sus aspectos, sí, quizás muchos de ellos tienen un lado oscuro, innegable dentro de cada soñador, pero saben canalizar su energía en algo útil y la forma mas bella y más poética que jamás uno pueda llegar a imaginar.

Sí, existe gente de carne y hueso que con convicción y mucho amor logra crear algo tangible de lo que en un principio parecía una simple utopía.

Una de esas personas es Julia Butterfly Hill.

Esta joven mujer, en el año 1997 subió aun árbol de 20 pisos de altura para protegerlo de la tala, y vivió en él durante dos años, atravesando obstáculos inimaginables que llegaron a arriesgar su vida. Puso tanto amor y fe en su cometido, que en el año 1999 logró firmar un acuerdo que permitía salvar, no sólo al árbol, si no también a la zona milenaria donde este habitaba (un paraíso terrenal, definitivamente)

Luna, el nombre que fue dado al árbol, fue su refugio y su mejor amiga, su compañera.

Llena de vida, llena de arte, llena de magia, logró protegerla y conservarla.

Qué fuerza y cuánta determinación debe tener un humano para lograr tal cometido.

Hay pocos como ella, sin duda hay pocos, pero es por esa clase de gente que la vida sigue su ciclo tal como Dios quiso.

Lamentablemente yo fluyo...sigo la corriente y actúo muchas veces por inercia.

Quizás ya es momento de transformarme en la persona que deseo ser, quizás el día es hoy porque mañana puedo simplemente no estar acá.

Duele ver como todas tus metas se van a la mierda, y no porque las cosas no hayan resultado, sino porque te das cuenta que en realidad no era tan importante, que simplemente la respuesta a todas tus preguntas siempre ha estado en el mismo lugar, lo demás son simples adornos que decoran una vida llena de engaños.

No puede haber nada peor que mentirse a uno mismo...no quiero eso para mí.

El proceso de metamorfosis está en curso. Oruga soy, yo sólo quiero quitarme este caparazón que me pesa. Cargo la cruz de la dicotomía, soy la guerra y la paz. Mas exijo paz...ya no concibo la guerra. Demando magia, demando vida... Si quieres estar ahí (Sí, a ti te digo) pues te lo agradecería, podríamos tomarnos de la mano y volar juntos. Si no, simplemente vete, necesito cambiar...de ahora en adelante todo es constante evolución.

Voy siguiendo la luna. Ella me espera.

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